Natalie compara los dos sistemas en los puntos que de verdad deciden.
1. Entrada a la especialidad
En España dependes de un solo examen al año, el MIR. En Alemania no hay examen de acceso: aplicas directamente a la especialidad y al hospital que quieras.
2. El sueldo empezando la residencia
En España ronda los 2.000 euros al mes. En Alemania se empieza desde 5.722 euros brutos, según sus cifras, con aumento cada año de residencia.
3. Las guardias
En los dos sitios existen. La diferencia está en que en Alemania se pagan aparte, están limitadas por ley y llevan descanso obligatorio después.
4. La elección de ciudad y hospital
En un sistema de asignación por nota, ambas te vienen dadas. En el alemán las eliges tú, y puedes cambiar más adelante si quieres.
5. El calendario
No hay convocatoria anual. Se aplica durante todo el año, en cuanto tienes la autorización.
Lo que hay al otro lado de la balanza
Un idioma que hay que aprender hasta nivel profesional, un examen de lenguaje médico, un proceso de homologación exigente y empezar de nuevo lejos de casa.
La comparación honesta no es entre fácil y difícil, sino entre dos esfuerzos distintos y lo que cada uno devuelve.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik