Natalie lo plantea así: deja de adivinar qué papel necesitas. El proceso es estricto pero perfectamente alcanzable si ordenas el expediente en bloques.
Bloque 1: credenciales académicas
-
El título médico.
-
El plan de estudios con la carga horaria analítica, materia por materia.
-
Las notas del internado.
-
La matrícula profesional o colegiación.
Todo debidamente apostillado. El plan de estudios con horas es el documento que más se olvida y el más importante: es con lo que la autoridad alemana compara tu formación con la suya para decidir si hay equivalencia plena.
Bloque 2: identidad y situación
Pasaporte vigente, certificados de antecedentes y los documentos que acrediten tu ejercicio profesional hasta hoy. En muchos estados se pide además un certificado de buena conducta profesional emitido por la autoridad de tu país.
Bloque 3: idioma y traducciones
El certificado de alemán exigido y las traducciones juradas de todo lo anterior, hechas por traductores válidos para procesos oficiales en Alemania.
Dos advertencias que ahorran meses
La apostilla va antes de la traducción. Si traduces primero y apostillas después, la traducción puede quedar incompleta y hay que rehacerla.
Cada estado federal tiene su lista. La base es común, pero los detalles cambian, y por eso conviene fijar el estado antes de empezar a reunir papeles.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik