Natalie ordena el proceso de homologación en cuatro pasos. Parecen obvios leídos de corrido, pero el orden es exactamente donde la mayoría se equivoca.
1. Evaluación inicial
Antes de mover un papel, averigua si tu profesión realmente requiere homologación del título. No todas la exigen. Sí la exigen las profesiones reguladas, y ahí entran medicina, enfermería e ingeniería, entre otras.
2. Reúne los documentos
El paquete básico incluye:
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El título académico.
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Certificados de experiencia laboral.
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Documentos de identidad.
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Traducciones juradas hechas por un traductor oficial.
Ese último punto es el que más dinero cuesta y por eso conviene no adelantarlo: traducir antes de saber a qué estado federal vas puede obligarte a repetir parte del trabajo.
3. Solicita la homologación
Cuando llegues a un buen nivel de alemán y ya sepas en qué estado federal te gustaría vivir y ejercer tu profesión, puedes solicitar la homologación en la cámara profesional.
Las dos condiciones no son un detalle. En Alemania la homologación se tramita por estado federal, y cada uno tiene su autoridad competente, sus tiempos y sus requisitos de idioma.
4. Proceso de evaluación
Las autoridades comparan tu formación con los estándares alemanes. El resultado puede ser un reconocimiento pleno, o un reconocimiento parcial que te pida cursos adicionales o un examen de conocimientos.
Lo que ordena todo el proceso
El idioma va primero. Determina cuándo puedes solicitar, dónde puedes ejercer y si superas el examen en caso de que te lo pidan.
Si eres médico, estos cuatro pasos tienen su versión completa, con exámenes, licencias y contrato: homologar tu título médico en Alemania.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik