Hay pocas situaciones tan incómodas como estar enfermo en un país cuyo idioma todavía no dominas y tener que llamar por teléfono. Sin gestos, sin ver la cara de la otra persona y con la sensación de que hablan rapidísimo.
La buena noticia es que esta llamada es corta y casi siempre sigue el mismo guion. Si te preparas cuatro frases, la resuelves.
1. Presentarte y decir qué quieres
Guten Tag, mein Name ist y tu nombre. Después, la frase clave: Ich hätte gerne einen Termin, que significa "quisiera una cita".
2. Decir si eres paciente nuevo
Te van a preguntar si ya estuviste antes en la consulta. Puedes adelantarte: Ich bin neu bei Ihnen, soy paciente nuevo. Y ten a mano tu tarjeta del seguro, porque casi siempre piden el nombre de la aseguradora y tu fecha de nacimiento.
3. Explicar en una frase qué te pasa
No hace falta un discurso. Ich habe seit drei Tagen Halsschmerzen: tengo dolor de garganta desde hace tres días. La estructura sirve para todo: seit más el tiempo, más el síntoma.
4. Pedir que repitan, sin miedo
Esta es la más importante y la que casi nadie usa: Können Sie das bitte wiederholen?, ¿puede repetirlo, por favor? O Können Sie bitte langsamer sprechen?, ¿puede hablar más despacio? Pedirlo no es un fracaso, es lo que hace cualquiera que está aprendiendo.
Un consejo antes de marcar
Escribe las frases y ten el papel delante durante la llamada. Nadie te ve. Y si es urgente, en Alemania existe el servicio médico de guardia con el número 116117 para fuera del horario de consulta.
Si además de defenderte en la vida diaria necesitas el alemán del hospital, con anamnesis, informes y entrevistas, ese entrenamiento es otra cosa y lo trabajamos paso a paso: míralo aquí.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik