Karen es una profesional colombiana que llegó con la idea que casi todo el mundo tiene: que el alemán es un idioma complicado. Su experiencia fue otra.
Lo que dice que consiguió
Tener la confianza de darme cuenta de que el idioma no es difícil.
Y explica de dónde viene esa confianza:
Cuando la persona que te lleva de la mano te entiende completamente, el proceso se hace mucho más fácil y menos frustrante.
El detalle de los horarios
Ella menciona algo que suele decidir el éxito o el abandono: su agenda es complicada y los horarios de trabajo no siempre encajan. Aun así el aprendizaje no se le hizo traumático, porque el plan se adaptó a su realidad y no al revés.
Es el punto donde fracasan casi todos los cursos con horario fijo, sobre todo para quien trabaja por turnos.
Lo que recomienda
A quien tenga dudas, que se atreva a dar el paso. Su conclusión es que cuando el aprendizaje se adapta a la persona, todo se vuelve más fácil.
Por qué este testimonio importa
Porque la creencia de que el alemán es imposible es el primer obstáculo, y casi nunca viene de haberlo intentado bien. Viene de haberlo intentado con un método que no encajaba, de haber quedado atrás en un grupo, o simplemente de haberlo oído decir.
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Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik