Natalia y Andrés decidieron planear su viaje a Alemania juntos, y su punto de partida es el más común de todos.
Decidimos tomar un gran riesgo, pero no sabíamos muy bien cómo empezar.
Lo que consiguieron
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Reforzar el alemán con confianza.
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Entender los procedimientos que hay que seguir, paso a paso.
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Encontrar ofertas de trabajo reales.
El detalle que ellos destacan
Mencionan un curso de LinkedIn que, según dicen, les abrió los ojos sobre cómo buscar ofertas. Es una parte del proceso que se subestima: saber dónde están las vacantes, cómo se filtran y cómo tiene que verse un perfil para que una empresa alemana lo encuentre.
Muchos profesionales dan por hecho que basta con enviar el currículum a portales generales. La realidad es que buena parte de la contratación cualificada en Alemania pasa por búsquedas activas de reclutadores, y ahí gana quien tiene el perfil bien construido y en el idioma correcto.
Lo que cambió para ellos
Pasaron de un deseo sin forma a un plan que ya están ejecutando. Y eso es lo que dicen que más les motivó: sentir que el proceso era posible.
Un apunte para quien migra en pareja
Los dos tienen que resolver el idioma, aunque solo uno vaya a ejercer al principio. El cónyuge que llega sin nivel es el que peor lo pasa los primeros meses, y suele ser el motivo por el que algunas familias vuelven.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik