Es una de las creencias más extendidas: que hasta que no vivas allí, no vas a aprender de verdad. Natalie la desmonta con un dato incómodo.
El argumento que rompe el mito
Hay muchas personas que viven en Alemania y no saben hablar bien alemán, lo cual les causa inseguridades y frustración en la vida cotidiana.
Si vivir en el país bastara, eso no pasaría. Y pasa todo el tiempo: personas con años de residencia que trabajan en un entorno donde se habla inglés o español, que hacen la compra señalando y que evitan cualquier trámite por teléfono.
Por qué no aprenden
Porque no saben sumergirse en la cultura ni integrar el alemán en su vida cotidiana. Dicho de otra forma: no saben aprender un idioma. Estar rodeado de alemán no sirve de nada si tu día transcurre sin usarlo.
La otra cara
El aprendizaje de un idioma es una decisión activa que puedes tomar desde cualquier país. Incluso puedes aprender mejor desde tu casa que alguien que ya está en Alemania y no sabe cómo aprender.
La clave está en integrar el idioma en tu vida diaria, es decir, dejar que el alemán influya en tu día aunque no estés en el país.
Cómo se hace desde tu casa
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Cambia a alemán lo que ya consumes: música mientras conduces, una serie que ya conoces, el móvil.
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Habla desde el primer día, aunque sea solo, describiendo lo que haces mientras lo haces.
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Busca corrección real, no solo aplicaciones: alguien que te diga qué estás diciendo mal.
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Usa el vocabulario de tu profesión, no el de un libro de turismo.
Lo que esto significa para tu proceso
Que no tienes que esperar al visado para empezar. De hecho es al revés: llegar con el idioma resuelto es lo que hace que el visado y el contrato sean posibles. Todos nuestros alumnos empiezan desde su país.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik