Natalie hace una distinción que cambia la forma de encarar todo el proyecto.
Migrar no es huir de tu país. Es reconocer que eres un gran profesional que puede tener una carrera internacional.
La diferencia práctica
Es saber que no vas a probar suerte, sino que te preparas antes de actuar.
Quien va a probar suerte llega sin plazos, sin certificado y sin saber qué autoridad reconoce su título. Quien va preparado llega con una fecha, un nivel acreditado y un expediente en marcha.
Un dato que ella menciona
Más del setenta por ciento de las profesiones de América Latina tienen equivalencia en Alemania o Suiza. Es más de lo que la mayoría supone, y explica por qué tanta gente descarta la idea sin comprobarlo.
Conviene verificarlo caso por caso, porque la equivalencia depende del plan de estudios concreto y de la autoridad del estado federal.
Qué significa prepararse
-
Aprender alemán a nivel profesional antes de irte. No al llegar, antes.
-
Preparar la mentalidad para las entrevistas y para los desafíos de la migración.
-
Tener la homologación hecha, para no caer en la trampa de los trabajos mal pagados que se aceptan por necesidad.
La idea de fondo
Un gran profesional reconoce su potencial y sabe que el resto solo es organización.
Es una forma útil de mirar el proceso: no es una apuesta, es un proyecto con pasos, y los pasos se pueden ordenar.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik