Natalie señala el punto exacto donde se cae la mayoría de los proyectos de migración profesional, y no es el que la gente imagina.
Dónde se abandona
No porque no sean buenos en su trabajo, y no porque no haya oportunidades. Sino porque se rinden cuando ven el requisito de alemán B2.
Es un abandono que ocurre antes de empezar. Se lee el requisito, se calcula por encima cuántos años parece costar, y el proyecto se archiva.
Por qué el cálculo suele estar mal
Porque se hace con la referencia equivocada: las clases del colegio o un curso genérico de dos horas semanales. Con ese ritmo, B2 sí queda a años de distancia.
Con dedicación real y acompañamiento, los plazos que ella maneja en sus casos son de meses, no de años. La variable que cambia el cálculo es el método, no la inteligencia.
Qué es realmente un B2
Es el nivel en el que puedes trabajar en el idioma: seguir una reunión, defender tu punto de vista, entender a alguien que no te está hablando despacio. No es hablar perfecto ni saberlo todo, y esa confusión es parte del miedo.
La diferencia que ella plantea
Entre quien abandona y quien lo consigue no suele haber una diferencia de talento. Hay una diferencia de información: saber que el requisito es alcanzable y en cuánto tiempo, y tener a alguien que sostenga el proceso cuando aparecen las dudas.
Contenido original de @natscholibre · Natalie Kusnik